miércoles, 4 de enero de 2017

Sin aliento

   Como los pájaros, siempre mi canto es el mismo. Una mezcla de timidez de gorrión y elocuencia de calandria. No lo voy a cambiar ahora que la tristeza viene a visitarme más seguido, ahora que me he quedado mudo y mis dedos se enfriaron. Alargo mi mano, la extiendo hacia lo alto, pero no llego a las estrellas.
   Quisiera que no sea larga esta tortura. He quedado sin consuelo, sin alivio para sostener el alma. He visto la luna roja hace algunas noches en Buenos Aires como un mal presagio para la poesía. Me acobardan esas señales.
   No me he quedado de brazos cruzados, me he aventurado por otros océanos que no conocía, otros climas me han recibido inhóspitos, me han cerrado las puertas de sus cielos, me han privado oír el canto de sus lenguajes. Lo he intentado, lo juro.
   Y todo ha quedado en hojarasca, papeles que han nacido mustios, opacos de colores, no hubo ternura en los tonos que he ensayado, con tanta delicadeza. Me he esmerado, lo aseguro.
   Lo he intentado con premura y he tropezado con la piedra de la torpeza. He levantado los talones para que mi voz llegara más lejos y los sonidos de las voces de los otros escritores han sido más firmes, he quedado absorto, admirando los cantos de esas aves espléndidas volando alto. Qué lejos estoy de ellos, me he dicho.
   Otros corazones fervientes saben sangrar mejor, son más calientes. Del mío solo sale un fluido tibio, y por eso he ido en busca de otra sustancia indeleble, a hurgar en el refugio de los recuerdos de la mujer que me ha querido. Siento el frío de la soledad en el aire quieto de la esperanza que me empeño en sostener.
   Mis palabras se encuentran atascadas en la corriente de los arroyos menores, enredadas en los pequeños hilos de agua que solo saben de susurros. No siento el torrente del río abierto y caudaloso de los brillantes textos que, equivocadamente, creí haber escrito. Es una condena que merezco, supongo, el Destino lo ha dispuesto así. He disfrutado como un elegido del baile maravilloso de la lírica, pude acceder halagado al Paraíso de las Letras, me sentí eterno por un rato. 
   La Poesía es un reino para pocos, un útero que abriga a los dichosos, da la miel y alivia la locura. Pero ahora me ha expulsado, he quedado exhausto y sin aliento, con gotas de hiel entre los dedos y sin saber qué hacer con mis huesos, aterido, con el lápiz clavado en mi mano oxidada.
   Siento que esos días agradables se han retirado al pasado, los brotes que me pareció haber visto entre la hierba se han secado, han germinado tarde las semillas. Las agujas del cuadrante que arman la geometría del azimut se van cerrando hacia el invierno. Se acortan los días y el sol empalidece detrás de las colinas, su calor ya no abrasa a las musas, sus rayos se curvan iluminando menos las metáforas, languidece la tarde. Lo presentía.
   Me quedo a un costado del camino con esta pequeña desazón, mirando pasar a los nuevos poetas, escuchando los cantos de los jóvenes juglares. Quizás nunca debí haber salido de mi sitio, tal vez hice lo indebido. Me han condenado los dictámenes severos de los dioses, seguramente, debido a los poemas estériles que ha dado a conocer mi vanidad. De algún modo se han enojado conmigo, imagino que no están equivocados, su juicio nunca yerra.
   No reniego, agradezco haber estado ahí un rato, haber escuchado los cantos de las sirenas, haber sentido los susurros de los corazones que he conmovido, haber disfrutado de tanta magia. Fue muy hermoso, espero volver, más no sé cuándo la inspiración se apiadará y me tenderá una mano, antes que me hunda sin remedio en el pantano de la amargura.
   No puedo cambiar el tono melancólico de mi canto, la sombra de la nostalgia me lo está impidiendo. No puedo, siquiera, poner un mínimo de belleza en estas pobres líneas que escribo. De veras lo siento.

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20 comentarios:

  1. Es una suerte para los que disfrutamos con tus letras que este texto sea una ficción. La inspiración no te ha abandonado sino que te tiene como uno de sus hijos predilectos, como se puede apreciar estas líneas llenas de poesía.

    Un abrazo, querido Ariel

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    1. Querida Ana, la suerte es mía de tener un compañera de letras como tú que me alientas con tanta fidelidad, siempre presente aquí en el blog y con elogios tan lindos que me sostienen para seguir escribiendo. Te agradezco mucho el apoyo que me das con tu comentario, que de tan bonito que es, te juro que soy capaz de creérmelo todo. De veras que es realmente delicioso.
      Un beso.
      Ariel

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  2. Sin aliento me he quedado yo al leerte.
    Dices, poeta Ariel, que la poesía es un terreno para pocos, y dices bien. Sin duda eres uno de los elegidos.
    No se comentar poesía, solo disfrutarla, especialmente cuando es sensitiva, lírica y rebosa saudades
    ¡Qué belleza Ariel!

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    1. Muchas gracias Isabel, ¡qué hermoso es lo que dices! Viniendo de ti es una delicia porque no hay más que leer el capítulo anterior de Villa Herbania para conocer la excelsa poesía en verso que puede salir de tus dedos, además de la lírica a que asciende tu prosa, cuando el texto te lo reclama. Es muy halagador que hayas visto belleza entre estas líneas, es uno de los elogios que más me conmueven. Te mando un enorme abrazo.
      Ariel

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  3. Bonita tu prosa Ariel rebosante de poesía, se siente en cada giro y en cada caricia que haces a las palabras.
    Un abrazo

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    1. Muchas gracias, Conxita. Son las delicias que tiene hacer un relato en primera persona, yo mismo me he puesto el traje de Poeta, has visto que atrevido, y ahora que tu me lo dices ya no me lo voy a querer sacar.
      Te agradezco tus palabras y tu visita, eres muy gentil. Te mando un gran abrazo.
      Ariel

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  4. Lográs imágenes cargadas de poesía, se te da muy bien la prosa poética, Ariel.
    Te agradedezco muchísimo el comentario que me dejaste en el post "Las otras", tan elogioso y emotivo. Lo contesté, explicándote qué me pasa con mi escritura.
    Un gran abrazo.

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    1. Muchas gracias Mirella. Leí tu respuesta y te entiendo perfectamente. Es que los textos de "Apuntes en hojas perdidas" los leí con tanto deleite que realmente quedé conmovido. Lograste una prosa con reflexiones y sentimientos tan refinada, con una estética tan cuidada, que es un verdadero placer leerlos. Gracias por pasar siempre por acá a dejar tu comentario, es muy gratificante para mí. Te mando otro gran abrazo para vos.
      Ariel

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  5. Querido Ariel, brevemente, salgo de mi silencio sólo para decirte que espero que este texto sea pura ficción. Debe serlo puesto que es la mejor prueba de que no te falta inspiración. Es bellísimo y maravilloso.

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    1. Muchas gracias Mari por salir de tu silencio para venir hasta aquí. Me alegra todo los halagos que haces a este pequeño texto. Y, como tu dices, es ficción, y como está escrito en primera persona se superponen autor y narrador. Pero también es cierto que alude a esos momentos de sequía de ideas que a veces tengo y que traté de expresar lo mejor que pude. El mejor elogio que me puedes hacer es decir que este relato tiene belleza, eso es un gran aliciente que me reconforta mucho. Tu apoyo es una necesidad para seguir escribiendo y me hace mucho bien, es muy importante, tu lo sabes.
      Te mando un gran y afectuoso abrazo.
      Ariel

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  6. Mí querido amigo, Raúl.

    Te diré algo muy escueto, incluso apenas apreciable, sin embargo para las almas que sienten desviviéndose y rompiéndose en sentimientos, (TÚ) apreciarán el valor y el contenido de estas simples palabras...

    Raúl Ariel Victoriano, ERES POETA!

    P,D:
    Desgarradoras y melancólicas letras que llevan un propio sello inconfundible, el tuyo, pellizcan la tristeza.

    Un beso enorme hasta tu orilla, Ariel.

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    1. No imaginas lo que significa para mí que tu generosidad me regale esa enorme palabra, por la que tengo tanto respeto y tanta admiración, tú que eres excelsa en ese género, es invalorable, de veras lo digo. Te agradezco mucho, me ponen muy feliz todos tus elogios. Espero estar a la altura que se merecen.
      Un beso enorme para tí, querida Yayone.
      Ariel

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  7. Es bellísimo lo que has escrito, mi querido amigo Ariel, siempre me sorprendes, no sabes cuánto, y la verdad es que este texto necesito leerlo más veces para disfrutar de él.

    Impresionante tu frase que recalco, con tu permiso:

    "La Poesía es un reino para pocos, un útero que abriga a los dichosos, da la miel y alivia la locura."

    Es bellísimo lo que has dicho, entre otras frases que podría sacar de todo tu texto, pero al final creo que me quedaría con todas.

    Tus palabras tienen magia, tienen un "don especial" porque eres tú, Poeta, y aunque en este caso transmitan nostalgia, llevan una belleza especial.

    Te admiro Poeta, a ti y a tus letras.

    Un beso enorme.

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    1. ¡Qué hermoso todo lo que me has puesto! Sabes, me agrada sobremanera que te haya gustado el texto y que hayas visto tantas cosas bonitas. María querida, tienes el don de trasmitir bellas sensaciones cuando escribes tus poemas, cuando escribes prosa, y cuando comentas también. Las respuestas que me pones en tu blog son tan halagadoras como este comentario, son tan maravillosas como todas tus letras. Muchas gracias por pasarte por aquí y dejarme tan generosas palabras.
      Un beso grande.
      Ariel

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  8. Ariel!!!!

    A veces los autores nos empeñamos en desvirtuar el sello que trae impreso nuestra obra sólo porque nos entra la perra de que lo que traemos a los lectores no es divertido o no interesa, pero mira por donde, hay cierta belleza, extraña debo decir, doliente, en la melancolía, en la tristeza que siente el poeta del texto, y esas emociones también gustan y enganchan a los lectores.

    No puedo evitar sentirme identificado con el prota de esta prosa poética en algunos aspectos, Ariel. Es cierto que se pasa fatal cuando a la musa le da por esconderse, tú que eres compañero de viaje por estas tierras bloggerianas lo habrás notado alguna que otra vez en las visitas al Tatuaje. También es cierto que los poetas son tipos especiales en cuanto al felling, y por eso a ti se te da tan bien lidiar con la prosa poética, creo que ya te lo comenté una vez. De ese punto a la poesía pura hay sólo un paso. En cualquier momento llego y te agarro marcandote unos versos.

    Recibe un fuerte abrazo de mi parte. Y que la musa siga dejando su polvo de estrellas en esta casa de papel.

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    1. Qué gratas palabras compañero, qué bueno es saber que en cierto modo te identificas con el narrador. Tenemos altibajos, que esto no es pura matemática, es verdad, parece que hay que darle tiempo a esta señorita que nos sopla al oído, tú lo sabes, y lo dices en el Tatuaje, lo he leído también allí. Hay que ser paciente con ella como con una mujer esquiva, pero, creo, que justamente como mujer que es, en un momento se apiada y nos deja que nos llevemos, en tu caso algunos versos y en mi caso algunas líneas para que se infle la vela de proa y sigamos navegando.
      Un abrazo, Jonh.
      Ariel

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  9. Hola, Ariel! Me asomo por tu casa por primera vez y me encuentro un texto de prosa poética con la emoción empapada en tinto de un escritor que se abre a sus lectores. Algo que se agradece. Siempre digo que cuando la musa se muestra esquiva es la hora de imaginar, de cerrar los ojos, de pensar en un solo personaje y acompañarlo por la calle, dejar que él y su historia se aparezca, sin más. Cuando lo haga, eso sí, tener siempre un bolígrafo a mano. Saludos!!!

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    1. ¡Hola David!, eres bienvenido a este sitio, es una alegría contar con un comentario tuyo aquí. Haré caso de tu consejo no sea cosa que se me escape alguna historia que deba ser contada. Aunque sea mínima, uno no sabe si puede ramificarse y crecer con el tallo firme, solo hay que estar atento, cerrando los ojos, como tu dices. Un gran saludo, gracias por pasarte.
      Ariel

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  10. Creo que la inspiración se quedará siempre contigo, al contrario de lo que dices en este relato. Todo él es poesía y frases hermosas. Felicidades amigo Ariel. Un saludo.

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    1. Bienvenidos esos buenos augurios, que esa diosa esquiva se apiade y no abandone a los que como yo, tanto la necesitamos. Un gran abrazo, Jorge.
      Ariel

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