martes, 23 de mayo de 2017

Escarcha

Este cuento será publicado en el libro "Tilo"


Safe Creative #1705232404457

34 comentarios:

  1. Oh, es bellísimo,Raúl! Ese paralelismo con la escarcha le da un toque poético que contrasta notablemente con la sordidez de la historia.
    Esa dureza, esa coraza que por momentos se agrieta, se funde, se vuelve a endurecer, es una forma de resistencia.
    Me he prendado de tu escritura.
    Un abrazo

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    1. Me encanta que te haya gustado, Mirna!. Tardé un tiempo en encontrar el modo de salir de la sordidez de la historia de Tilo, aquí en su adolescencia, hasta que la pude romper mostrando sus pensamientos, fuera de la voz del narrador. Y creo que fue un buen recurso porque pude mostrar la tendencia poética y soñadora que ya se empieza a ver en este personaje que tanto quiero.
      Está muy bueno saber que viste belleza en este texto, me hace muy bien. A mi también me gusta mucho cómo escribís vos. Te agradezco que te hayas puesto como seguidora, es un placer y un honor para mí.
      Un abrazo.
      Ariel

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  2. ¡Dios mío, Ariel! ¿Cómo se puede escribir tan bien? Nos regalas un trocito de belleza en cada relato. Éste está cargado de imágenes preciosas, como la escarcha, que es la coraza con la que estos seres solitarios protegen su corazón. ¡Que bueno que se resquebraje y se derrita aunque sea solo un instante permitiendo a Tilo y a Lorena disfrutar de un poco de calor! Muchas felicidades, querido Ariel, y un abrazo muy fuerte

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    1. ¡Ah!... Qué cosas linda que me pones, Ana. Qué bien hacen tus palabras. Y qué bien que lees, con qué sensibilidad, palpando esos cambios en la escarcha que se funde y se congela a medida que avanza el relato. Cómo me alegra que los hayas visto a los dos disfrutando de un poco de amor en sus corazones solitarios, hasta dónde se puede, en la noche inhóspita de esta ciudad donde esa palabra (amor) no existe, donde solo se alquila el cuerpo por un rato.
      Muchas gracias, querida Ana, un abrazo grandote para ti.
      Ariel

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  3. Un texto sencillamente maravilloso, Ariel. Pura sensibilidad transmitida a través de tu historia, tus personajes, la escarcha que creaste de la nada para explicarnos lo que nadie más podría.

    Leerte es puro deleite y continuar comentando, analizando el texto, no es sino empañar su pureza. Escribes con el corazón y solo con el corazón se te puede leer. Mi más sincera enhrabuena por ese don :)

    ¡Un fuerte abrazo!

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    1. Qué lindo, Julia. Lo que me dices me suena a música para mis oídos. Eres muy generosa y sé que dices lo que sientes, por eso me da tanto placer que te haya gustado este relato. Y sí, es verdad que escribo desde el sentimiento, por eso me involucro tanto con mis personajes, hasta sufro con ellos sus alegrías y padecimientos, puedes creerme, es la pura verdad.
      Es muy bonito lo que me has dejado escrito, te lo agradezco de corazón.
      Te mando un abrazo.
      Ariel

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  4. Hola Ariel!! Me dio mucha tristeza leer esto que contás acá, porque puedo ver a esos personajes que la pelean como pueden, son parte de mi realidad, de mi mundo y se medio como que se me encarnó el relato dentro de mis propios afectos.
    Un abrazo grande, amigo!!

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    1. Hola Simón! Es verdad, la noche es cruel con los que menos tienen, con los fracasados, con los que a punto de hundirse se aferran a cualquier cosa. Los personajes que la transitan saben que los sentimientos puros como el amor, la ternura, la compasión, tienen escaso valor, es más, si poseen alguno los deben ocultar porque los hace débiles, son otros los códigos que se manejan, lo he vivido, Simón. Por eso quise darles a Tilo y a Lorena, la prostituta, un pedacito de cielo, para que sientan un poco de calor entre tanto frío, entre tanta escarcha con la que se debe convivir en esa realidad tan dura.
      Un abrazo, amigo.
      Ariel

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  5. no encuentro palabras para describir lo que senti al leerlo ,hasta pude imaginar sus rostros como si me fueran conocidos y me senti un poco parte, increible!!!

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    1. El hecho de que pudiste entrar en la narración cuando leías, en forma tan cercana a los personajes, como estando dentro de la historia, es el mejor elogio que me podés hacer. Te lo agradezco mucho, Marcela.

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  6. Es bellísimo Ariel, dos almas solitarias, vagando en la necesidad, buscando calor y clemencia. Al fin lo encontraron, aunque solo por un instante lograron ser amadas.
    Es delicado y frágil, pero tan hermoso que rompe el corazón.
    Precioso.

    Un abrazo.

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    1. Qué hermosas palabras que me has dejado: delicado y frágil. Es encantador saber que el texto te ha llegado de ese modo. Es un placer que hayas venido a dejarme este bonito comentario. Muchas gracias por pasar por aquí, Irene.
      Un abrazo.
      Ariel

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  7. Triste y bello Ariel. Dos seres que se encuentran, cuya vida sabemos que no ha sido fácil, y en ese encuentro parecen tener una pausa al dolor y la desolación. Ese mismo instante en el que están juntos. Para Tilo debe de ser algo turbador y precioso al mismo tiempo sentir el abrazo y afecto que siempre le ha hecho falta. Dos almas, una más inocente y la otra más curtida que se funden momentáneamente para acabar de nuevo otra vez solos.
    Y esas preciosas y poéticas transformaciones de la escarcha que acompañan a la historia. Esa escarcha que acaba quedando en nada, como la soledad que inunda de nuevo a Tilo.
    Brillante Ariel. Me ha encantado.
    Un fuerte abrazo, compañero.

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    1. Tal cual lo dices, Ziortza, una pausa, creo que es la palabra adecuada, porque la vida de ambos, la de Tilo y la de Lorena, transcurren en la noche de Buenos Aires, entre la sordidez, la soledad, el desamparo, la miseria. Se hace un hueco para dar cabida a algo de cariño y luego se cierra, es momentáneo, como tú dices. Me alegra sobremanera que te haya gustado, es un capítulo de la historia de Tilo que me debía hace mucho tiempo, un hito muy importante, al que pude llegar ayudado por los pensamientos de este querido personaje, para colocar la belleza que necesitaba el texto.
      Es hermoso el comentario que me has dejado, compañera. Te lo agradezco mucho y te mando un gran abrazo.
      Ariel

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  8. Este texto es de una desolación y ternura inconmensurables y lo escribiste con tal arte que nos identificamos con esos personajes. Me pareció bellísima la analogía que hiciste entre la escarcha y la soledad en que están sumidos Tilo y Lorena. Cómo en la necesidad y la desesperación la escarcha que los acoraza se disuelve y cómo ante sus propias realidades vuelve a consolidarse.
    Te felicito, Ariel.
    Un enorme abrazo.

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    1. Mirella, ahora el conmovido soy yo, me tocaste el corazón. Qué hermosa síntesis hacés de la historia, no te imaginás cómo me movilizan tus palabras, porque es uno de los tramos de la historia de Tilo que más trabajo me ha llevado, hace meses que vengo escribiendo y reescribiendo este relato. Vos sabés que me involucro mucho con él y con Lorena. Por eso, recibir un comentario con tanto elogio de parte tuya, me conmueve mucho. Gracias por dejar tu nido para venir aquí. Cuidate mucho.
      Ariel

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  9. Conmovedor Ariel, triste y emotivo, la soledad de esos dos seres que se encuentran y desencuentran y me ha encantado esa utilización de la escarcha que has hecho, me ha parecido un aporte genial por tu parte porque consigues hacer sentir, he escuchado esos crujidos, he notado esas sensaciones, ese frío tan intenso como la soledad que tanto duele.

    Hay una de esas frases que circulan que dice que hay un traje que se adapta a cualquier cuerpo y es que un abrazo es algo tan magnifico, da tanto, se alejan las tristezas y uno se siente tan bien.
    Un relato precioso

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    1. Qué bueno, Conxita, me alegra tanto que te haya gustado el relato y el modo en que he usado la escarcha para despertar sentimientos que no lograba de otro modo. Ese frío y esa soledad, como dices, recorre la noche del barrio de Constitución y se posa como un escudo para cubrir sus miserias. Necesitaba colocar un poco de alegría entre tanta tristeza escondida detrás de sus habitantes nocturnos, esos seres que pelean la vida como pueden. Necesitaba colocar un poco de calor ahí. Me da mucho gusto que así lo hayas percibido. Muchas gracias por un elogio tan lindo, la palabra precioso es un gran halago para esta historia. Un abrazo, Conxita.
      Ariel

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  10. Pues a mí no me parece sórdida, Ariel, al contrario, es una preciosa historia preñada de realidad, triste realidad de barrio bajo, eso sí, por eso sus personajes cargan con ese halo de melancolía proveniente del mal vivir al que están condenados por haber nacido ahí. Sigues retratando el realismo del que te hablé en un comentario a otro de tus bellos relatos, esta vez acompañado de tu impronta poética para realzar una bonita historia de amor repleta de ternura, diría más que incluso de pasión, porque al verla a través de los ojos de Tilo, su tristeza empaña ese momento álgido del sexo... Me ha encantado, Ariel, la combinación entre los paréntesis de endoñación con la voz del narrador, e insisto, deberías animarte a recopilar cada capítulo de la vida de Tilo para darle forma de novela. No temas, aunque no sepas muy bien a dónde quieres llegar, el camino ya merece la pena. Un beso,
    Eva

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    1. Sí, creo que sí, Eva, o por lo menos he intentado que el narrador cuente con esa impronta de realismo que tú señalas, con certeza, para mostrar la postal nocturna de uno de los barrios humildes de esta gran ciudad, por donde transitan las almas que el día ha descartado, los solitarios, los que vienen arrastrando penas. Y ahí, en medio de ellos, los que no están de paso, como Tilo y la prostituta Lorena, que trabajan en el club nocturno, peleando la vida.
      El recurso del pensamiento de Tilo ensoñando con la escarcha, creo que, fue lo que me permitió colocar un poco de belleza en el texto, en este tramo de la vida de Tilo que tanto me interesaba contar. Y respecto a lo que dices de la novela, o la recopilación de relatos, quiero que sepas que no me olvido de tu apreciación, tu consejo es muy valioso para mi, eres una de las escritoras que leo con sumo cuidado, no solamente en tus relatos sino en los comentarios. Suena muy lindo eso de que el camino merece la pena. Muchas gracias por pasar y por los bonitos elogios Eva.
      Un beso.
      Ariel

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  11. http://annasolerescritora.blogspot.com.es/
    Este es mi blog espero tu también me sigas. Un saludo

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    1. Por ahí te estaré visitando. Un saludo Anna.

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  12. De Tilo niño a Tilo muchacho, y el niño conforma al muchacho, quien conserva aún al niño que fue y que Iván guarda dentro.
    Iván no juzga a la chica de club, saltándose el disfraz de chica de barra y mirando “su alma”, una palabra que sueles usar mucho en tus textos líricos.
    Tilo-Iván (y posiblemente el autor) engrandece a la mujer, la diviniza en un “rostro sagrado”en un “templo”, así que a la puta la hace Diosa y puede que a la diosa prostituta.
    Y volviendo a la tierra y a un análisis de tu escrito menos prosaico, hay un gran contraste entre la prosa narrativa y el coloquio ligero, sencillo, de frases muy cortas casi pueriles. Y también el contraste entre la belleza de la noche silente y estrellada y la calle canalla y dura. Hay ángeles en el universo y otro ángel terrenal de pies de barros (y tacos altos), que mitiga orfandades y hace de Tilo un hombre en el amplio sentido de la palabra.
    Es una historia de dos saudades entregados.

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    1. Tilo conserva, como tú dices, Isabel, a un niño en su corazón. Engrandece a la mujer, en este caso en la figura de Lorena, como lo hace siempre con su madre, que ejerce la misma "profesión". Esto da cuenta de la sensibilidad e inteligencia con la que lees mis textos, te lo agradezco mucho.
      Y también debo agradecerte por detenerte en los contrastes que mencionas, en especial entre los que ocurren entre el cielo y la tierra, en este barrio de ángeles de pies de barro. Eres muy generosa. Te mando un afectuoso abrazo.
      Ariel

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  13. Es bellísimo este texto, mi querido amigo Ariel, con unas escenas conmovedoras y envueltas en ternura, entre dos almas solitarias que buscan el refugio del abrazo cálido entre pieles desnudas, uno desde la inocencia, y la otra desde la sabiduría, pero dos seres solitarios, como si fueran dos almas gemelas, y que has descrito bellamente este relato con unas metáforas realmente magistrales.

    Me parece de lo más tierno y sensual cómo has pintado con tus palabras el rostro de la mujer diciendo que es un lugar sagrado y un templo de enormes puertas.

    Y ese abrazo que describes sostenido y entrelazado lleno de ternura deseando fuera eterno entre ellos, me ha maravillado ese instante tan sumamente cálido y lleno de ternura, donde ella cobijada no deseaba soltarse.

    Y esa descripción tan maravillosamente poética que has hecho de la escarcha que la has pintado tan bella, y cuando dices que envidia al rocío porque besa los pétalos de las rosas y libera el aroma de los jazmines en verano, describiéndolo como un duende enamoradizo, ¡ay, dios! pero qué belleza, si es que me dejas sin palabras.

    Cada vez que vengo a leerte, descubro en ti un mundo interior muy sensible lleno de riqueza espiritual, indescriptible a mis palabras, porque no las tengo, para decirte cómo me llegan tus textos de manera tan acariciadora como la seda.

    Magistral tu relato, con unas escenas de lo más bellas descritas con la calidez y arte de tus palabras.

    Chapó, amigo mío, un aplauso muy fuerte y un beso enorme.

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    1. ¡Ay, María! Cuánta sabiduría que hay en tus palabras, cómo percibes el mundo emocional, con cuánta sensibilidad.
      Hay ternura, como tú dices. Quise colocar mucho de ese sentimiento y que ese fuese el tono general del texto. Y, en efecto, son dos almas solitarias, ambos guardan sus sentimientos dentro de una coraza, se encierran, como persistente defensa, en un código necesario que los protege de ese mundo cruel dónde viven.
      Buscan refugio en el abrazo tierno, que no es una mercancía en este caso, porque no hay dinero de por medio. Él desde la inocencia que todavía conserva, y ella desde la sabiduría que da ese submundo nocturno y desde su dura profesión de prostituta, a la que la han llevado las circunstancias de la vida. Son dos almas gemelas, precisamente, porque no han están de paso por aquí, sino que sus vidas forman parte de este territorio de joyas falsas que buscan brillar un poco en la lobreguez de la noche.
      La metáfora del templo se me antojó como forma adecuada para representar el modo en cómo Tilo adora a las mujeres, por eso me alegra tanto que te haya parecido acertado mostrar el rostro de Lorena como lugar sagrado del universo femenino.
      María, he disfrutado mucho, narrando la escena en la que ella siente la ternura del abrazo que mencionas, un sentimiento que tal vez nunca ha conocido, ese momento que se abre como una ventana de luz entre tanta oscuridad. Ha sido, para mí, reconfortante, poder darle esa pequeña eternidad de satisfacción a Lorena, y lograr que confiese el deseo de que ese instante nunca se termine.
      Y qué bueno es lo que dices del rocío, como representación de la felicidad, de la fugaz ternura que han sentido los personajes, como contrapunto de la escarcha que enfría sus corazones con tristeza y soledad.
      Fíjate, María, que he seguido los pasos de tu comentario, porque me has conmovido, me pareció, por un momento, que tocabas los puntos más preciados por mí, los más importantes del relato, el recorrido sentimental que me ha llevado a elaborar el texto. Y eso quiere decir que sí, que tienes las palabras exactas, las que yo necesitaba por lo menos, para saber que puedo transmitir mis emociones desde aquí a un alma sensible como la tuya.
      Te agradezco mucho que hayas escrito esto. Puedo asegurarte que me has alegrado el día, que has puesto mucha emoción en mi corazón. Un beso grande.
      Ariel

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  14. ¿Cuánto hay de Tilo en Ariel, o de Ariel en Tilo? aunque es un personaje ficticio con circunstancias ficticias, creo que has puesto mucho de tí en él. ¿Y quién es entonces Lorena, que correspondencia tiene con la realidad? preguntas que dejo caer en voz alta y que no es necesario que sean contestadas.
    Hemos acompañado a Tilo en muchas de sus vivencias y nos traes ahora su apertura al sexo, debo reconocer que lo envidio, ha tenido la suerte de aunar en su experiencia la pasión y el amor, aunque ese amor imposible se esfume en una sola noche para siempre.
    Nos acompañan en el relato como dos voces, la que narra los hechos y la que nos habla de lo que ocurre en el interior de dos corazones en esa analogía de la coraza que se derrite para dejar el camino libre a los sentimientos, para volver a cerrarse en cuanto la vida vuelve a golpear con el látigo de la soledad y el abandono.
    A mi juicio es de los mejores relatos que te he leído en el blog, tanto en su desarrollo, como en la forma en la que bailan los hechos y las emociones, como en el lenguaje y las figuras poéticas que utilizas. Enhorabuena Ariel. Un abrazo.

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    1. Hay mucho de mi historia personal en Tilo y en Lorena, hay muchas vivencias mías que vuelco en ellos y el mundo en que ellos viven. Tú sabes, no es una autobiografía Jorge, pero estos dos personajes se han ido construyendo con el correr del tiempo, tú conoces sus orígenes.
      Las historias se han dado en forma intermitente y así han crecido. Sin duda hay en mí una necesidad interior de contar una parte importante de mi vida y, a través de ellos, creo que he encontrado el principio del camino hacia ese objetivo que nunca me había propuesto.
      Cada vez con más nitidez, poniendo sumo cuidado y meditando durante su elaboración, como quién reflexiona sobre su pasado, lo repasa, lo analiza, voy logrando iluminar y exponer algunos “demonios interiores” que consciente o inconscientemente están queriendo, y en cierto modo piden, salir de su escondite para participar de esta aventura literaria junto conmigo. Estos dos personajes son, en ese sentido, los actores que representan la metáfora de esta parte de mi existencia. No sé cuál es su futuro, solo sé, por ahora, que, con el correr de los relatos, se han transformado en herramientas cada vez más adecuadas para este propósito. Las historias llegarán hasta que ya no tenga más para decir, o hasta que sus historias ya pierdan significado para mí.
      En ambos el sexo, y de diferentes modos, forma parte esencial de sus vidas. Me alegra mucho haber podido lograr ese encuentro. Para Tilo es casi una iniciación, y para Lorena un oasis de ternura sexual que nunca ha conocido, a pesar de que es una prostituta, o tal vez a causa de ello, en el desierto emocional de su vida.
      Como excelente lector-escritor que eres, haces mención acerca de las voces utilizadas. Respecto a eso, te diré, Jorge, que ha sido un gran problema que me planteaba el relato. Hace tiempo que lo vengo escribiendo. No le podía encontrar el equilibrio, no me conformaba solo con la voz del narrador y los diálogos de los personajes. No podía introducir belleza, algo que tanto me interesa, en un texto tan oscuro, y me negaba a profundizar en la tristeza.
      Estuve indagando en los recursos literarios clásicos y me encontré con el del pensamiento, esa posibilidad me ofrecía las tres voces: la del narrador, las de los personajes en los diálogos, y la del pensamiento. Lo único que necesitaba era, indicar al lector quién iba a pensar en los párrafos que estuvieran en cursivas, cosa que sucede al principio para que no quede duda. De esa forma pude activar la lírica del pensamiento de Tilo, que, a los 18 años, y con su inclinación a la poesía, tiene el nivel intelectual necesario y la imaginación que yo necesitaba.
      No está demás, Jorge, agradecerte por todas las cosas lindas que me pones en el último párrafo, y decirte que es un gran orgullo para mí saber que este te ha parecido el mejor relato. Tú sabes que considero que tu opinión literaria es una de las más equilibradas, que es muy importante para mí, y que más allá de la valoración que tengo por ella, siempre la guardo en un rincón de la memoria, tus críticas me quedan grabadas y de ellas surgen buenos frutos, ya verás que esto que te digo es cierto, que no queda solo en palabras.
      Es un placer que hayas venido por aquí, amigo. Como siempre te mando un gran abrazo.
      Ariel

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  15. En tu relato he visto dos almas huérfanas de cariño pero con grandes dosis de ternura. He podido sentir el dolor de Tilo al hablarle Lorena de "desaparecer" y darse cuenta en seguida de su error, que pretende enmendar como bien dices"ofreciéndole el contacto de su cuerpo para compartir la oquedad que le ha abierto", ¡qué bonito, Ariel!
    Y es que hay personas que se pueden llevar en el corazón pero no en el vivir de cada día, y creo que Tilo y Lorena son de este tipo.
    Los párrafos que has ido intercalando tan acertadamente sobre la escarcha han sido la guinda de un delicioso texto que merece mis felicitaciones.
    Un beso, Ariel.

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    1. Tal como lo expresas, querida Chelo, en este hermoso comentario que me has dejado, estos dos personajes que tanto quiero: Tilo y Lorena, son dos almas huérfanas de cariño, que necesitan ternura y, en esta noche especial, logran encontrarse en ese sentimiento. Lo que dices es de una extrema sensibilidad: personas que se pueden llevar en el corazón. ¡Qué difícil es esto, Chelo! ¡Pero qué bonito cuando se da! No sabes cómo me conmueven estas palabras, y el modo en que las dices, con tanto cariño.
      Todos los elogios que le pones al texto son maravillosos y te lo agradezco con el corazón, eres una persona muy cálida, es muy lindo tenerte aquí.
      Un beso.
      Ariel

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  16. Precioso relato Ariel,... me he deleitado leyéndolo despacio, disfrutando de cada pausa, releyendo los párrafos y viendo como la escarcha más fría y dura se puede resquebrajar,... aunque solo sea por unos instantes.

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    1. Gracias, Norte, es un placer que te haya podido transmitir esa sensación. Esta noche el cariño de Lorena pudo entibiar la escarcha que cubre el corazón de Tilo, claro que sí, y aunque sea por esta noche solamente ya vale la pena.

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