lunes, 18 de diciembre de 2017

Cielo rojo


   José está preso desde que se le incendió el rancho. Su vida está confinada entre tres muros y la reja inviolable de una celda. El techo y el piso de cemento clausuran su encierro como un féretro de piedra. Al fondo hay una abertura cuadrada que filtra un prisma de luz entre seis barrotes cruzados, negros y torcidos.

   Trata de pensar por qué está aquí y rememora. La pobreza lo fue empujando de a poco a vivir al borde del arroyo, donde no llega la mano de los ángeles.

   Aquella noche de invierno no tenía plata para la garrafa, y el frío dolía tanto que encendió el brasero. Tal vez lo puso demasiado cerca de la cama. María se lo pidió. El carbón encendido empezó a morder la punta de las cobijas, siguió con el ropero, hasta que el aire se puso rojo por encima de las chapas del techo.

   Qué difícil es conciliar el sueño cuando recuerda la sirena de los bomberos, el cuerpo calcinado de su mujer, la pelea de esos hombres, gladiadores combatiendo las lenguas de fuego, luego el derrumbe de la vivienda, y todo ardiendo a su alrededor como un infierno de trapos, latas y explosiones.

   Esa fue la última escena que vio antes de perder el sentido. Lo que sigue en su memoria es el traslado esposado hacia la comisaría.

   En el medio hay un hueco que tiembla y a veces aparecen imágenes borrosas, en medio de la confusión, con toda la gente del barrio en la calle, observando el drama. A veces brotan los gritos, como los del gallego parado frente al baldío de al lado, donde se juntan algunas vagabundas a dormir, sobre colchones mugrientos, y él les dice “mujerzuelas”, y les echa la culpa de la tragedia.

   En la villa acorralada entre la vía muerta y el arroyo contaminado las cosas son así, hasta la luna es triste. Por eso José no quiso que María tuviera hijos. Es mejor, le decía. El cielo que nombra el cura párroco no es el que está aquí arriba, está en otro lugar que no conocemos.

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61 comentarios:

  1. Donde está el cielo, Ariel? Seguramente entre bellas imágenes y palabras como las tuyas. A pesar de contarnos una historia triste, sórdida, nos elevas.
    Un abrazo

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    1. Tal vez haya tantos cielos como lectores y cada uno les asigne un lugar propio. Quizás pase lo mismo, Mirna, con los sentimientos que se desprenden de las frases que escribimos. Algo así es lo que me permito sentir en la delicadeza que envuelve a tu hermoso comentario.
      Ariel

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  2. "Hasta la luna es triste". Esta frase me ha llegado al alma porque es tristeza lo que me ha transmitido las historia de estos María y José que no tendrán una Navidad. Me lo imaginó a él en su celda preguntándose la razón de la crueldad de su destino. Y a pesar de la tristeza, cuánta belleza en tus palabras.
    Un beso y felicitaciones

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    1. Qué bonitas palabras, Ana, con ellas me haces regresar al momento en el que escribí estas líneas, reavivan el recuerdo de todos los pensamientos que daban vuelta en mi cabeza cuando lo hacía, y vuelvo a percibir las mismas sensaciones que tuve en esa noche solitaria.
      Un beso.
      Ariel

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  3. Es impresionante la intensidad dramática de este breve relato, Ariel. Exacto, conciso, visual. Me parece el compendio de una tragedia griega. El dolor que irradia es, seguramente, el que te has propuesto exponer. La alegoría del final me resulta determinante. María y José no tuvieron hijos. Demasiado pobres, demasiado humanos. No hay cielo para ellos. Y probablemente tampoco para nadie.

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    1. El dolor ha sido el núcleo, el punto de partida de este relato corto en el que quise mostrar la pobreza con su cara tan amarga. Me agrada mucho saber que he logrado transmitir esta sensación porque es algo que me lastima mucho. Escribir es un modo de exorcizar los demonios interiores que me acosan. Muchas gracias por tus palabras, Néstor.
      Ariel

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  4. Elegiste bien los nombres: María y José, que no tuvieron un Jesús, tampoco un cielo y vivían en un lugar al que ni las manos de los ángeles llegaban.
    Puro dolor y abandono, tan hermosamente contado como vos sabés hacerlo.
    Un gran abrazo, Ariel.

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    1. Es cierto, allí no tuvieron su Jesús, no todo es plano, limpio y atildado, hay rincones del mundo arrinconados por la pobreza que siempre lastima y aparta.
      Muchas gracias por venir, Mirella.
      Un abrazo fuerte de afecto y mis mejores deseos para que tu hermana se reponga.
      Ariel

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  5. Me ha encantado tu relato
    Intenso y de mi agrado
    No quiero dejar pasar más tiempo sin desearte lo mejor en este maravilloso diciembre que ya pronto nos está dejando

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    1. Me alegro que te haya gustado el relato, Mucha. Yo también te mando mis mejores deseos para este fin de año y que tengas un feliz 2018, de corazón a corazón.
      Ariel

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  6. Si hay algo, de lo mucho a destacar en tu forma de escribir, es el tratamiento que haces del dolor, la humanidad que irradian tus personajes. Con los nombres de María y Jose has pintado en blanco y negro la navidad, el negativo de una postal navideña, la otra cara del consumismo voraz de estas fechas en muchos casos desvirtuadas.
    ¡Ay Ariel!

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    1. Pero qué cosas bonitas que escribes, qué lindo que es saber lo que puede llegar a tocar tu sensibilidad, y la forma en que lo pones de relieve. Isabel, me regalas una delicia de comentario para este escrito tan modesto, te lo agradezco mucho.

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  7. Intenso Ariel, muy intenso lo que transmites en este cuento corto. Hay tanto dolor y no es necesario decir mucho, está ahí, presente en lo que lees y sientes y en el protagonista encerrado físicamente pero sobre todo mentalmente, atrapado por la culpa que quizás es la que más duele, los remordimentos...

    Y demoledor, ese último párrafo y el cielo que no se sabe dónde se encuentra y que conmueve por tanta desesperanza.

    Besos y muy felices fiestas

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    1. Me pregunto, Conxita, si soy demasiado pesimista, o si miro el lado oscuro de las cosas, pero luego reflexiono y me digo que no, porque también escribo sobre el amor y todas sus hermosas derivaciones, pero es que la pobreza, como la guerra, como la violencia, existen y tengo épocas en que su presencia se me hace muy evidente.
      Muchas gracias por pasar y dejarte conmover por este breve relato. A pesar de todo yo nunca pierdo la esperanza en un futuro mejor.
      Un beso y ¡Felices Fiestas! para ti y los tuyos.
      Ariel

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    2. Hola, Ariel
      Un relato sublime que atrapa la mente del lector y le envuelve en un halo de tristeza por lo sucedido al protagonista. Muy creativo, genial.
      !Te deseo mucha suerte en el concurso!
      ¡Felices Fiestas!

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    3. Hola Yessy, muchas gracias por pasar por el blog y dejar tu comentario. Me alegra que te haya gustado el relato. ¡Felices Fiestas!
      Ariel

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    1. Hola Carmen, bienvenida al blog. Muchas gracias por tus palabras.
      Ariel

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  9. "...donde no llega la mano de los angeles" Esta frase me resume toda la tragedia, toda esta realidad que nos golpea cerca, hondo, inconsolablemente. Un relato que es un gusto leer. Aprovecho para felicitarte por tu tan merecido premio. Un fuerte abrazo, de una lectora admiradora.

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    1. Escribir ficción nos da la posibilidad de poner de manifiesto el dolor de la tragedia tratando de conmover, colocando un mínimo de belleza en el texto para mejorar la realidad a la que alude. Es un placer, Vivian, que hayas pasado por aquí para dejarme tu comentario. Te agradezco de corazón tus felicitaciones, es muy lindo todo lo que decís. Te mando un afectuoso abrazo.
      Ariel

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  10. Impacta la tristeza que describe, la falta de esperanza, incluso un atisbo de locura.
    Muy bueno Ariel.

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    1. Muchas gracias, Beatriz, me alegra que te haya gustado el relato, me pone muy contento cuando el texto puede llegar a conmover, cuando no se queda en la indiferencia, cuando puede, incluso, verse en él un borde de locura, ese misterio que tanto me interesa. Es un placer que hayas venido hasta aquí.
      Ariel

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  11. Un drama, por desgracia, que no es excepcional entre los olvidados, los marginados y los que no parecen merecer más que el repudio y la culpa de lo que les ocurre. Una magnífica denuncia hecha relato. Los pobres penan por su pobreza y por la injusticia.
    Un abrazo.

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    1. Así es Josep, son las víctimas que vemos a diario en todo el mundo, en ese aspecto creo que estamos también globalizados. A medida que la civilización avanza, parece que las desigualdades también. Y creo, que los que podemos escribir y publicar debemos, en la medida de nuestras posibilidades estéticas, hacer visible lo que se quiere ocultar. La pobreza lastima y mata, y eso me duele.
      Muchas gracias por pasar por aquí. Yo también te mando un abrazo.
      Ariel

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  12. Cuánta delicadeza en tus palabras para narrar esta historia tan triste, dura y trágica. Por desgracia muy común y generalizada. ¡Enhorabuena!

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    1. Uno duda al elegir el término adecuado, o el detalle necesario al momento de contar este dolor, para no lastimar lo ya lastimado y no incomodar, pero se da cuenta que hay que repetirse para seguir mostrando la tragedia del otro.
      Muchas gracias, Pilar, por tu visita y por dejarme tu comentario tan lindo.
      Ariel

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  13. Ariel, este micro que has escrito es una historia desgarradora. Puede ser la historia de la vida de un hombre real, que no sabe cómo ha llegado hasta la situación en que se encuentra. El accidente del fuego es parte de lo mismo, de la pobreza y de la marginalidad en que está. El último párrafo lo resume, es así, el cielo no es el mismo para todos. ¡Me gusta mucho! Un abrazo.

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    1. Creo que escribir ficción me permite anclar las historias con los elementos de la realidad, y cuando me es posible, poner en evidencia lo que me duele como integrante de esta sociedad, sin salir del registro literario que elija para hacerlo, pero mostrando la crudeza cuando me parece que se justifica hacerlo.
      Te agradezco, de corazón, el comentario, es todo muy lindo lo que decís. Me alegra mucho que te haya gustado, Mirta. Yo también te mando un afectuoso abrazo.
      Ariel

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  14. Storia intensa e molto triste caro Ariel, che rispecchia molto la realtà.
    Sono stata sempre dalla parte dei più deboli, per chi in questo mondo non riesce ad emergere, per chi in questo mondo avrebbe bisogno di essere ascoltato.
    Dare voce a questo è importante e tu in questa storia sei stato molto bravo a raccontare un disagio che sempre più cresce in questa società.
    Volevo di tutto cuore darti i miei auguri per un felice Natale, che l'amore e la serenità possano un giorno raggiungere elevate vette, ma questo non solo a Natale ma sempre, ti abbraccio, un grande abbraccio.

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    1. Querida angeloblu, tus palabras me han conmovido mucho porque yo también estoy del mismo lado. Los más humildes, los más débiles, son los más castigados por la indiferencia del mundo en el que vivimos. Los escritores tenemos la posibilidad de poner la voz de los más pobres en la boca de nuestros personajes para que todos puedan escuchar la tragedia que padecen. La literatura de ficción es un hermoso lugar para exponer nuestros mejores sentimientos, como el amor, pero también puede tener espacio para mostrar la injusticia.
      Te deseo que pases una ¡Feliz Navidad! y te agradezco los buenos deseos que me has enviado. Te mando un abrazo grande, con mucho afecto, desde aquí hasta tu querida Roma.
      Ariel

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  15. En pocas palabras, pues este es un cuento más corto de los que acostumbras a contarnos, transmites el dolor, la tristeza y la soledad de José. Un hombre al que como tantos otros la miseria le marcó la vida, esa pobreza que se confabula en su contra para desencadenar una tragedia que lo lleva a la locura. Relato que nos muestra la cara más oscura de la Navidad, como bien ha hecho notar Isabel, aún sin mencionar siquiera la palabra, una muestra de tu habilidad para camuflar ideas y sentimientos bajo las palabras. Espero que tu Navidad sea más alegre que el poso de tristeza que nos deja este relato, felices fiestas Ariel!

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    1. Hola Jorge! He querido, por un lado, aliviar un poco la tarea de lectura, y por otro presentar, aquí, en el blog, este cuento de 350 palabras que ha sacado el 2° premio en la comunidad de Relatos Compulsivos.
      Durante todo el año he mandado cuentos a diferentes concursos y nada, ni una mención, y ahora en noviembre-diciembre he tenido la suerte de recibir varios premios, cosa que me ha puesto muy orgulloso y me ha dado nuevos ánimos, a tal punto que he colgado los diplomas en la parte derecha de la pantalla y con enlaces para pinchar en cada uno de ellos para encontrarlos más fácilmente. Hay uno que se llama "Ella vino a pensar esta noche" que es de 600 palabras y le he puesto un audio de Raquel Fraga que lo ha leído en la radio, y que me ha dejado fascinado.

      Tú ya sabes, la pobreza me causa mucho dolor y tristeza, por eso he querido mostrarla, dentro de lo posible, en este corto relato, tal vez llevado por la crítica situación por la que está atravesando mi país y que la sufren los más humildes. Como tú has percibido, María y José aluden a la Navidad, pero en este caso no tienen nada que festejar, porque entre las vías y el arroyo pestilente donde se encuentra el cielo de los marginados solo hay lugar para la tragedia.
      Yo soy, gracias a Dios, una persona muy afortunada, la vida me ha provisto de lo necesario y me ha regalado el enorme afecto de los que me rodean lo cual es mi capital más preciado. Y aunque nunca me voy a olvidar de mi origen humilde, intentaré festejar del mejor modo este evento tan especial que nos reúne.
      Te mando mis mejores deseos, Jorge: ¡Felices Fiestas!
      Ariel

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  16. Se siente el dolor en cada línea, emociona. Un gusto leerlo a pesar de la tristeza que transmite. El lenguaje, el tono en el que está contada la historia, un equilibrio perfecto.
    He descubierto tu blog gracias al concurso EL tintero de oro y por aquí me quedo leyéndote.
    Saludos y Felices fiestas.

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    1. Eres bienvenida a este sitio, Mer mer. Me ha gustado mucho lo que dices, sobre todo ese "equilibrio perfecto" que mencionas. Yo también estoy descubriendo trabajos y blogs muy interesantes a raíz del concurso que ha organizado David. Es un placer que me hayas dejado tu comentario. Cariños. ¡Felices Fiestas!
      Ariel

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  17. Hola Ariel, primero agradecer tu comentario a mi relato, pero que éste no es solo el motivo de visitarte, noooo, es que me he propuesto a partir del año que viene descubrir todo lo que tienes que contarme, siiii, me he hecho seguidora tuya, jeje, a ver si se me pega algo ¿lo pillas? Tienes una prosa que se va hilvanando párrafo a párrafo, envuelve los sentimientos, hace con ellos una madeja que rueda por todo el cuerpo hasta estremecerte de arriba abajo. Ese José no era carpintero, pero vivía en un barrio pobre, se cuenta al final cuando el fuego ha quemado, seguro que su única posesión material. Hay muchos José y muchas María en estas Navidad a quienes nadie le va a traer oro, incienso y mirra, pero al menos hay gente que se acuerda de ellos: en un albergue, en un banco de alimentos, en la calle, en un relato... Despertar sentimientos y conciencias, de una forma bella. Gracias y mis buenos deseos compañero. Un abrazo

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    1. Hola Emerencia, qué placer tu visita y qué futuro prometedor para mí, me tendré que esmerar más para hacer mejor las cosas, si es que puedo. Ya veo que te has puesto como seguidora lo cual es un honor y agradezco mucho que lo hayas hecho.
      Hay muchas personas que viven descartados como las sobras de una sociedad que muestra los dientes de la avaricia y el desinterés. Al lado de algún arroyo contaminado, entre latas y deshechos, en el margen de las ciudades grandes como Buenos Aires, se los ve, con muchas dificultades y con un destino de recorrido breve, seguramente truncado por la tragedia. Nunca, así lo creo yo, va a ser mucho lo que podamos escribir sobre esto, quienes contamos con la posibilidad de exponer la injusticia de la desigualdad que padecen. Lo que a ellos les sucede no es por una calamidad bíblica sino por las decisiones de los que nos hacen fracasar como civilización.
      Es muy hermosa la figura retórica que utilizas para describir mi prosa lo cual me agrada sobremanera, como no podría ser de otro modo. No está demás decirte que puedes ejercer tu crítica literaria con total libertad que siempre será bien recibida, porque siempre necesitamos de ella para saber por dónde andamos.
      Espero que te sientas cómoda en este sitio, eres bienvenida, te mando un gran abrazo, y mucha suerte en el concurso del amigo David.
      Ariel

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  18. Hola, Ariel,
    Hoy aprovecho y te leo por duplicado... De la Natividad podrían hacerse muchísimas variantes, no todas bonitas, como bien se ve en la que nos pintas, sí, Ariel, porque tu lápiz se ha convertido en pincel al describirnos qué pone rojo el cielo en tu relato. Desgarradora muestra de la atrocidad inherente al ser humano, y triste muestra de a lo que podemos llegar. Triste, muy triste, como a ti te gusta vernos, espero que no se contagie en tu intimidad y tengas una felices fiestas, Ariel, te lo deseo de corazón. Un beso.

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    1. Eva, es un lujo, me pone re-contento que leas dos relatos en el mismo día. Como verás viene por el mismo sendero triste, pero aquí no hay un final feliz para hombres solitarios, sino la tragedia cotidiana de la pobreza, o más bien indigencia, que se hace presente con su peor rostro para que todos reflexionemos. Yo no puedo sentirme bien si mi hermano sufre, no puedo alejar la vista cuando veo los ojos de un niño que me mira desde el hambre.
      Pero puedo, nada me lo impide, mirar hacia otros lados: hacia los actos más sublimes de la belleza de que somos capaces, como las obras magníficas de los artistas; hacia el amor que nos nace del interior ardiente de las arterias del corazón; hacia las mismas estrellas que observan los amantes con ternura en una noche gélida; hacia el corazón de nuestros seres queridos para compartir los abrazos cuando den las doce del último día del año.
      Eva, que celebres con alegría en familia este principio de 2018. Cierra los ojos y pide los mejores deseos que, de seguro, se te van a cumplir.
      Un beso.
      Ariel

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    2. Te agradezco tus deseos, Ariel, y espero que los tuyos también se cumplan, y que los veas realizados junto a tus seres queridos. Yo me doy por satisfecha si en este mundo duro y complicado hay más seres sensibles y bienintencionados como tú, querido Ariel. Un beso.
      Eva

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  19. Qué drama tan intenso en apenas unos renglones Ariel,... es la desesperación, el dolor en cada línea. Y ese vocabulario,rico, preciso y brutal que hace que la tragedia coquetee con lo cotidiano. Un fuerte abrazo Ariel y Feliz 2018!

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    1. Muchas gracias, Norte, traté de hacer lo que pude debido al límite de palabras que exigía el concurso, me alegra muchísimo que hayas visto todo eso que me dices en lo apretado y escueto que ha quedado el texto. Yo también te mando un fuerte abrazo con mis mejores deseos para el nuevo año. Feliz 2018!!!
      Ariel

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  20. Un relato que nos cuenta esa tristeza cotidiana que ocurre cuando la pobreza y la miseria se deja ver entre los más pobres. Poco tienen y se quedan sin lo material en este caso por desgracia perdió su esposa en ese incendio.¿Donde están esos ángeles que no se dejan ver?. La miseria es una realidad en muchos lugares de la tierra donde el cielo se vuelve rojo con atardeceres impresionantes. Un abrazo

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    1. Así es, Mamen, pobreza, miseria, son palabras que en la vida de los más humildes se transforman en hambre, frío, dolor. Pasa en muchas partes del mundo lo cual no quiere decir que sea algo que hable bien de nosotros como civilización. Creo que es necesario ver y no esconder. De todas maneras he tratado de colocar un poco de belleza en el relato para suavizar un poco la tragedia. Te mando un gran abrazo.
      Ariel

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  21. Duras palabras que con el recorrido de la lectura van ahondando para esclarecer el final. Es triste, pero muy bien redactado. Espero leerte a menudo. ¡Felices fiestas! soy de El Rincón de Keren.

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    1. Hola Keren, te agradezco mucho tus palabras y tu visita. También te deseo que pases unas: ¡Felices Fiestas!
      Ariel

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  22. Hola amigo Ariel. He venido a leerte aunque tu relato no participe en el concurso de este mes de El Tintero de Oro.
    Menuda historia la que nos cuentas. Me ha llegado especialmente que hasta la luna esté triste. No me extraña con ese cielo rojo ante todo lo acontecido.
    Imaginativo como siempre, ¡un beso y felices fiestas!

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    1. ¡Hola Chelo! Gracias por venir, que tu visita es siempre muy bienvenida. Es un micro relato que me ha salido triste, inevitablemente, porque me he puesto a pensar en los humildes, a quienes la pobreza le muerde los talones. Pero ya vendrán otros temas más alegres.
      Yo también te deseo lo mejor, y que pases unas ¡felices fiestas!
      Un beso.
      Ariel

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  23. ¡Y bien merecido el reconocimiento, Raúl! Es un relato poderoso, en el que has sabido sacar todo el jugo a los símbolos, Jesús, María, el cielo. Esa frase final en la que se dice que José no quería tener hijos es durísima, impactante. He disfrutado mucho de cómo has logrado mostrarlo, has adaptado tu habitual estilo poético a unas imágenes muy concretas que acompañan la lectura.
    Aprovecho para desearte un muy feliz 2018 plagado de musas y éxitos literarios. Pero sobre todo de felicidad. Un abrazo!!

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    1. ¡Hola David! Muchas gracias por todo lo que dices, es muy gratificante y alentador. Me alegra que te haya gustado este micro, no es un formato al que esté acostumbrado y ha sido bien acogido, lo que me pone muy contento.
      Te agradezco tus buenos deseos y te mando los míos: que tengas un feliz fin de año y un venturoso 2018. Y que el año entrante nos muestre un mundo mejor.
      Lo mejor par ti, David, por lo buena persona que eres y por tu gran generosidad.
      Un fuerte abrazo.
      Ariel

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  24. Siempre, en cada instante de tus textos me pongo a pensar en tus personajes, en lo piensan, en lo que sueñan. Así de puras son tus palabras. También debo decir que cuando leo tus cosas me dan ganas de escribir, pues es como alimento, cual paloma recogiendo piedritas con el pico, pero piedras preciosas. Me alegro que ya hayas publicado tu libro que se ve tan precioso bajando los párpados, coqueteando con el lector como todo lo que he leído de ti. Gracias por compartir de tus obras, un abrazo.

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    1. Pero qué hermoso encontrarme aquí con tu comentario. Es un verdadero placer, Bella. Y de veras que es muy bonito todo lo que me dices, y suena muy grato al oído cuando lo leo en voz alta. Yo creo que leyéndonos nos alimentamos, como tú dices, porque hay una especie de comunión que nos advierte que hemos encontrado al otro lado un alma sensible que vibra en consonancia con las palabras del texto. Me alegra mucho que hayas venido, es muy grato saber que se renuevan tus ganas de escribir leyendo este breve relato y es muy lindo lo que dices del libro. Deja que te de la bienvenida al blog, siéntete como en tu casa.
      Un abrazo.
      Ariel

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  25. Un drama en toda la extensión de la palabra , unos personajes presos de su desdicha en la que viven junto con la pobreza y el abandono.
    Una historia poderosa. Te felicito
    Un abrazo Ariel
    Puri

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    1. La pobreza va empujando hasta el margen, hasta ese lugar en el cual ya casi se han secado las lágrimas. Como tu dices, es un drama y está casi tan globalizado como una epidemia. No pierdo las esperanzas de que algún día ya no haya necesidad de escribir sobre esto. Muchas gracias por tus felicitaciones y los elogios para este breve relato.
      Te mando un abrazo, Puri.
      Ariel

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  26. Parece mentira que en tan breve relato puedas expresar tanto drama, amigo Ariel, y es que en verdad estoy acostumbrada a leerte relatos largos, pero porque en este caso haya sido más breve de lo que nos tienes acostumbrados no quiere decir vaya a ser de inferior calidad, para nada, ya que es rico en intensidad.

    El pobre José tuvo la desgracia de que su rancho se le incendiara, pero no solo eso, sino de ser pobre y ver como las llamas del fuego calcinaban a su mujer, todo ello porque no tenía dinero para paliar el frío, nada más que un brasero, hay tantos casos así en la vida real, mismamente en España hace unas semanas alguien murió de la misma manera a causa de incendiarse la vivienda por un brasero.

    Me ha gustado cuando expresaste la frase ***donde no llega la mano de los ángeles***, y es que en verdad así parece cuando la desgracia acecha.

    Un placer leerte y sentir tus relatos me haces visualizarlos desde la sensibilidad a flor de piel, es increíble lo maravillosamente como lo expresas, amigo mío.

    Mil perdones por no haber podido llegar a tiempo para desearte una feliz salida de año, pero sí te deseo que este Año 2018 esté repleto de Amor, Paz, y Felicidad y que todos tus anhelos, deseos, propósitos y sueños se vean cumplidos y seguir disfrutando de tu inspiración, un deleite siempre es leerte.

    ¡¡¡FELIZ AÑO 2018!!!

    Besos enormes.

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    1. Es verdad, María, que suelo subir relatos largos al blog, pero también entiendo que la dinámica de las redes necesita más brevedad porque esos formatos demoran la lectura de otros. Por eso me he animado a matizar un poco con estos micros.
      Yo, como tú, creo que la calidad no tiene que ver con la extensión, y me alegra sobre manera que tú veas calidad en éste, tu mirada es muy importante para mí porque tienes una sensibilidad muy particular que no cualquier persona la tiene. Por eso eres capaz de dejarme un comentario tan bonito.
      María, tú sabes que nunca llegas tarde por aquí porque estás siempre en mi corazón. Te agradezco una enormidad todos los buenos deseos que me mandas, eres muy generosa. Yo también espero que se cumplan todos los tuyos, esos que, seguramente has pedido al marchitarse el último pétalo de la Nochevieja, cerrando los ojos, desde lo más profundo de tus latidos. ¡Que tú también tengas un feliz 2018!
      Te mando un beso de los más grandes que tengo.
      Ariel

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  27. Tu manera de narrar dramatiza el hecho sobre el lo haces. descriptiva reflexión de un penado, recordando aquello que provocó la desgracia.
    Corrígeme si me equivoco ¿Este relato lo he podido leer en alguna otra ocasión en algún otro momento? Es que lo recuerdo.
    Un abrazo y Feliz comienzo de año.

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    1. Hola Francisco, sí que tienes buena memoria. Este relato estuvo hace poco en Relatos Compulsivos, comunidad a la que tú y yo pertenecemos, por eso, seguramente, te ha resultado familiar. Y a eso se debe que tenga 350 palabras solamente. Está tal cual, sin ninguna modificación.
      Yo también te mando un fuerte abrazo y mis mejores deseos para este nuevo año, flamante, recién estrenado.
      Ariel

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  28. Hola, Ariel.
    A pesar de no haberte leído mucho, ya tengo claro que tienes un estilo muy particular y elegante; con mucha clase, vamos... Y aquí la condensas en un relato corto pero intenso y contundente. Nos hablas de una Navidad alternativa, la que no tiene más publicidad que la que se le da cuando la tragedia ya no tiene marcha atrás; de unos perdedores que jamás iniciaron partida alguna; de la vida sin editar, sin montar, sin censura. Enhorabuena.
    Reitero mis mejores deseos para este año 2018 que comienza tanto para ti como para tu familia.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias Patxi, por tus elogios, eres muy amable. Sabes, yo pienso que en cada uno de nosotros está ese estilo, que tú mencionas, un poco más o un poco menos escondido. El ejercicio literario es un continuo borrador en busca de esa voz que perseguimos, nunca está acabada la tarea y no lo estará, todo lo que hagamos nos acercará, sin que podamos nunca tocar ese límite. Y eso es lo bueno, porque hace que nuestra voluntad, por hacerlo siempre un poco mejor, se torna insaciable como una adicción.
      Como tú dices, en este micro traté de exponer a los invisibles perdedores que las sociedades discriminan como si fuesen la escoria que hay que ocultar como mal no deseado de nuestro sistema de vida.
      Me alegra mucho, Patxi, que hayas pasado por aquí, de veras te lo digo. Yo también te mando mis mejores deseos para este 2018 que estamos estrenando. Un abrazo.
      Ariel

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  29. Hola Ariel.

    Lo primero de todo, felicitarte por tu merecido galardón del mes pasado. Fue un gran trabajo.

    En este has sabido retratar la pobreza con maestría. ¿Dónde está el cielo para ellos? Muy buena reflexión. El tuyo es de esos relatos que se quedan adentro del lector y le acompañan durante un tiempo. Enhorabuena.

    Nos seguimos leyendo.

    Un abrazo.

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    1. Hola Jean!
      Muchas gracias por tus felicitaciones por el relato del mes pasado, eres muy generoso.
      Y agradecido, también, por los elogios que me dejas para este micro. Debo confesar que no es frecuente que escriba en este formato, pero me parece que este valía la pena subirlo al blog, justamente, porque el tema de la pobreza es algo que me duele, no lo puedo evitar.
      Nos leemos, compañero.
      Un abrazo.
      Ariel

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